martes, 9 de noviembre de 2010

:)





Mi amigo George me dijo una vez que la vida no te espera; no aguarda, paciente, hasta que te recuperas, te levantas, te sacudes y vuelves al camino. No quiero lamentarme y compadecerme, dejando pasar la vida por preocuparme de banalidades.

El pulso se puede detener en cualquier momento.

Sonríe.