Puede que después no haya nada, ¿quién sabe? Todos ofrecen el mismo perro con diferente collar y al final, todo se resume en lo mismo; pensar en la romántica idea de un paraíso eterno, donde seremos eternamente jóvenes. Puede que después de haber desaparecido me arrepienta de no dejar nada, de haber sido una más del rebaño y no haber ejecutado mi plan de cambiar el mundo, empezando por la mujer del espejo.
Puede que no haya dado todo lo que he querido y también puede que haya querido demasiado.
Puede que todo aquello en lo que creemos sea más simple de lo que pensamos y que estemos ciegos en una cueva, pensando que afuera hay algo mejor.
Puede que yo me equivoque al mismo tiempo que respiro y que, probablemente, me esté equivocando mientras escribo.
Puede que todo esto sea un gran teatro, una gran mentira, una obra que se acaba a veces demasiado pronto... pero yo tengo una verdad y una esperanza, y no son más que el amor, en todas sus formas, y la corazonada de que es cierto que la energía no puede morirse. Porque, ¿a dónde irían todos nuestros recuerdos? ¿Se quedarían suspendidos en el aire formando parte de la nada y del universo entero?
Puede, pero yo espero encontrarme contigo de nuevo, hermano.