Pensé que el amor es un instrumento de destrucción
muy antiguo y potente.
Caminaba sola.
Poco antes de que las flores de loto desapareciesen del camino
y nos invadiese el olor a podrido,
amé tanto que me doblegué.
Me perdí en la búsqueda del equilibrio
tan infinito.
Pero ahora podría beberme de un trago
tu miedo,
porque yo
no tengo.