lunes, 14 de marzo de 2011

Easter!

Una vez enterrada la sardina, procedo a acoger con desespero la próxima festividad. No es que la cuaresma me quite el sueño, o los pecados, pero teniendo dos días libres puedo convertirme y vanagloriar las tradiciones de la semana santa. Todo sea por descansar/hacer el vago/viajar. En este país en el que vivo, casi involuntariamente, y más concretamente en esta región, la celebración de la pascua viene acompañada de olor a incienso, calles cortadas, procesiones y sobrecogimiento cofrade. Hace dos años tuve la oportunidad de quedarme encerrada en el casco antiguo de Málaga, siendo sorprendida por una procesión que, inminentemente, sumió a todos los presentes en un riguroso silencio, roto por el estruendo de unos tambores que marcaban el paso a los costaleros. Llevaban en hombros a una virgen pero no recuerdo cuál era exactamente. Sé que el momento fue mágico; un botafumeiro que se balanceaba como un péndulo, la luz de las velas, la gente mirando a lo alto, la ropa almidonada de la banda de música, el olor a eucaristía... No necesité ser creyente para sentirme atrapada por el cúmulo de factores ambientales que daba aquella procesión. Para mí siguen siendo ídolos de tiza, inalcanzables, perfectamente esculpidos, admirables sólo como espectadora del arte y la belleza, pero el sentimiento que se desprende en los actos, me inspira mucho respeto. Entiendo que haya gente que crea en algo que pueda ver y tocar, en una imagen como referencia de unos hechos y unas actitudes y a la que agarrarse, como clavo ardiente, para no sentir que están irremediablemente solos en todo este caos. Lo que no soporto es la doble moral ni la hipocresía, que son algunos de los deportes patrios, ni a quien se cree mejor persona por acudir a cada misa y a cada evento. Creo que, cuando se tiene tanta información sobre tanto, es complicado decantarse, posicionarse y elegir. Por eso yo no tengo religión; más que por gusto al ateísmo, por indecisión.
Mi celebración particular es descansar esos días y mi contribución a la pasión, es añadir todavía más pasión...