martes, 20 de julio de 2010

Remember, remember... never forget

Hoy he indagado en mi arsenal de dvds, cds, de mp3, de jpges, vídeos, textos y demás cosas que se guardan para sacar en, por ejemplo, un día de lluvia... cuántos recuerdos, cuánta gente ha pasado por mi vida, cuántas vidas he tenido en tan poca vida.
He realizado un viaje hasta llegar aquí; atravesando todas las tribus urbanas que mi bolsillo y mi imaginación me han permitido, dejando muchas personas en el camino (porque no tenían que estar en él o porque debían abandonarlo por fuerzas superiores, mayores y cósmicas), experimentando placeres y dolores a partes casi iguales... amores, desamores, historias de una noche, de una semana, de unas vacaciones de navidad.
Cuánto he sido.
Ahora me río de todas las lágrimas y lloro por que extraño todas aquellas sonrisas. Me viene a la cabeza una de las tantas ideas estúpidas y románticas que tengo al cabo del día últimamente y es que no estaría mal hacer un repaso visual, como una especie de regresión para vivir sólo aquellos momentos puntuales que yo eligiese.
Primer beso con una chica, noches de fiesta, días de convivencia en pareja, lugares, músicas, comidas, conversaciones; todo a modo de fotogramas... con banda sonora incorporada y con opción de ralentizar la imagen dependiendo de su intensidad.