sábado, 17 de julio de 2010

Vaya, vaya... aquí no hay playa

Sigo con la terapia del blog aunque a veces sienta el deseo de abandonarlo y dejarlo a medias, como CASI todo lo que hago, y hoy voy a escribir debajo del ventilador porque hace un calor insoportable... y sólo son las doce menos veinte de la mañana.
Acabo de llegar de la playa, por llamarla de alguna forma, y he reflexionado sobre lo "apretá" que es la gente en general.
No es que Torre del Mar pueda presumir de tener una extensa orilla, unas increíbles aguas, limpias y cristalinas, una arena impoluta, blanca y fina como la harina... pero la playa no es tan pequeña como para que tengas que plantar la sombrilla casi encima de la toalla de otro. A las 10 de la mañana, en Julio, aún hay hueco.
- Te vamos a quitar el sol, ¿no?
- Pues sí, un poquito... jeje.
Y yo me olvido de mi topless, de mis modales, de mi educación autoinflingida y me levanto malhumorada, porque en realidad no soy tan snob para enfadarme por esa tontería,y cojo mi toalla, mi botellita de agua, mi mp4 y camino resoplando hasta el paseo pensando que sí, que a lo mejor estoy enfadada con el mundo, que aún me queda algo de cuando vestía de negro y escuchaba aquella música endemoniada... pero que por lo menos he aprendido a respetar el espacio de los demás y el mío propio, por muy absurdo que parezca que me quiten el sol (durante un rato).