viernes, 22 de octubre de 2010

(Don´t worry) If there´s a hell below, we´re all going to go

El título de esta entrada se lo debo a Curtis Mayfield, ya que es el título de una de sus magníficas canciones. Significa algo así como "(No te preocupes) Si hay un infierno, vamos a ir todos". Yo pienso lo mismo, así que he creído conveniente usarlo como referencia musical para dar paso al texto que, a continuación, van a proceder a escribir mis malogrados (pero nunca inútiles) deditos.



Aunque ya no soy una princesita de las tinieblas; aférrima seguidora de las blasfemias, los crucifijos invertidos y la contraproducente pero necesaria ira Mansoniana, debo confesar que sigo manteniendo algunas ideas que me acompañaban entonces, antes de cambiar lo negro de vestir por lo negro de oir. Sigo pensando que somos malos por naturaleza, como defendí en su día cuando era una jovencita estudiante de filosofía, fascinada por la idea de que a alguien se le había ocurrido decir que el ser humano es malvado desde que nace. Yo creo que es cierto; que luego nos moldea la sociedad en la que nos toque vivir y adquirimos seso (algunos) para diferenciar según la moralidad en la que también nos toque vivir. Relacioné muy bien ese credo con el dicho "los niños son muy crueles" y me dieron buena nota y, más tarde, he podido comprobar que continúo encontrándome claros ejemplos de gente que no crece y, por lo tanto, no deja de ser mala. Sé que no soy el mejor estandarte para representar la bondad, el amor y la misericordia por el prójimo, de hecho, aún continúo intentando transformar todo el veneno en sonrisa, pero hago un esfuerzo sobrenatural por ser menos peor cada día aunque sepa que no me libraré del infierno.