Estamos inmersos en un temporal; durante toda la semana las rachas de viento y las precipitaciones estarán presentes aquí, en la costa del sol. Algunos luminosos del centro comercial se han apagado, las conexiones telefónicas han comenzado a fallar y, a pesar de todo, reina la paz en el pasillo. Hoy no sé sobre qué escribir, así que he pensado que empezar de esta forma no resultaría tan patético; dando el parte meteorológico. Está siendo una semana un poco aburrida, pero no está pasando lenta. Ya es jueves. Pienso en que el sábado por la tarde podré disfrutar de un paseo, una merienda en casa y la compañía de mi amadísima y parece que toda la inmundicia que dejan algunos en cuanto entran al establecimiento, se esfuma. Quiero que este fin de semana comamos fuera. Me gusta tomarme un día para hacerlo, disfrutar de un pequeño gesto burgués y volver a casa a enrredarnos entre las sábanas.
La tranquilidad se ha instaurado de nuevo.
Gracias.