jueves, 24 de marzo de 2011
This is me.
Tengo 27 años, casi 28. Soy de raza blanca, pero no por elección. Soy lesbiana pero ni por elección, ni por vicio. Mi peso oscila entre 70 y 75 kilos, dependiendo de los disgustos o de las alegrías. Tengo el pelo retorcido, como los pensamientos, y me encanta decir "me encanta". Me gustan la música, el cine y el fútbol a ratos. No hago deporte porque es aburrido, pero disfruto patinando y bailando. Soy apolítica, feminista y hablo inglés gracias a los subtítulos. Se me hace feliz con una cena, una merienda o unas tapitas eso sí, siempre fuera de casa. No soy demasiado seria, aunque mi cara diga lo contrario. No tengo intereses ambiciosos, no quiero conquistar el mundo. No aspiro a mansiones, cochazos, trajes de Gucci. No duermo mucho, pero me gusta; sobre todo cuando acabo de tener sexo. Me encanta el sexo. Soy aficionada a los perfumes, geles de baño, cremas y potingues varios. Creo que las decisiones más importantes de mi vida las tomo sin darme cuenta y siempre reconozco una canción cuando suena. Me dan miedo los aviones. No soporto los lugares cerrados ni las etiquetas de la ropa. Hago lo que puedo para no decir tacos ni lo que pienso realmente de las cosas. Soy adicta al chocolate y a los desayunos que preparo los domingos. Leo lo suficiente y entiendo lo suficiente. Escucho a los demás e intento empatizar con ellos; siempre quito hierro a sus problemas pero me ahogo con los míos, aunque sean estúpidos y pocos. Me encantan el verano, la Navidad y los días libres. No me gusta ir al médico. Creo en la pareja y en las relaciones monógamas. Aún tengo fe en la humanidad y no cambiaría nada de mi físico, aunque siga sin saber qué hacer con mi pelo y no use tacones porque me creo demasiado alta. Siempre quiero estar descalza y siempre, siempre, se puede contar conmigo.