lunes, 23 de mayo de 2011

Los Páharos

Después de varios días sin escribir me he dignado a la tan gratificante tarea de tener el blog actualizado, aunque sólo sea para leerlo yo. Tras la resaca electoral, que me ha producido gases, pesadillas y cambios de humor premenopáusicos, he decidido celebrar cualquier acto contrapolítico o guiño opositor que se suceda, sean los demás conscientes o no. Es decir; anoche, mientras los garrulos de esta aldea celebraban la victoria del PP apoyados en la barra de un bar claramente obrero, con intenciones de sobrepasarse con las copas y emulando al Sr. Aznar cuando no quería que nadie condujese por él, comenzó a sonar A quién le importa, de Alaska y Dinarama, y Jane y yo nos miramos y sonreimos a la ironía, como Sharon Stone e Isabelle Adjani en Diabólicas. Pensamos en manifestarnos dándonos un beso, pero toda esa ebullición Juanadearquista se transformó en una apacible y elegante protesta con forma de mirada. Para mí fue una celebración y sé que para Jane también. Como lo de que en la sede de Madrid sonase Y.M.C.A. mientras los populares meneaban banderitas azules, orgullosos de su triunfo. Observaciones, nada más, que por suerte puedo compartir con ella. Jane, que mientras tomamos el sol me dice cosas como "Aquí hay más pájaros que en Los Pájaros" (Hitchcock, 1963 ) y me rio y regodeo de tanto frikismo en tan poco espacio. Jane, que es un mundo dentro de este mundo, al que pienso defender hasta el final de todos los juicios, gobierne quien gobierne.